Tierra de Pinares | ||
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La Comarca de "Tierra de Pinares" se sitúa al noroeste de la provincia de Segovia, en la zona de planicie que limita al Norte con las provincias de Valladolid y Burgos. Se encuentra, por tanto, en la cubeta sedimentaria que se enclava entre la Sierra de Guadarrama y el páramo castellano, siendo de esta forma la vasta llanura mesetaria, ocupada en gran parte por una extensa mancha verde de pinares, la característica visual que condiciona el entorno paisajístico de la comarca. En su territorio, con una extensión de 2216 Km2 y una altitud media de 853 m. sobre el nivel del mar, se emplazan 87 núcleos de población, organizados en 59 municipios. La población total de la comarca es de 42.438 habitantes. El municipio más importante es Cuéllar, que supera ligeramente los 9.000 habitantes, seguido de Cantalejo con cerca de 3.500, y Nava de la Asunción, Carbonero el Mayor y Coca que se sitúan por encima de los 2.000. Añadidos a los anteriores, superando los 1.000 habitantes, encontramos Turégano, Navalmanzano y Navas de Oro. Puedes realizar búsquedas dentro de esta zona para encontrar las actividades de turismo, ocio y tiempo libre que precises. Acude al buscador específico para la "Tierra de Pinares".
De los tres grandes paisajes de la provincia de Segovia, a saber: la sierra, hoces y páramos, y la tierra de pinares, dos son los que el viajero podrá disfrutar en nuestra comarca. La Tierra de pinares, a la vez que la da nombre, ocupa la mayor parte de su superficie. Superficie poblada por densas masas de pinos, resinero y piñonero, que pueblan la duna continental, un mar de arena sobre el que ninguna otra especie arbórea lograría sobrevivir, y que desde Medina del Campo, rebasando por el norte los límites provinciales, alcanza por el sur los términos de Cabezuela, Carbonero el Mayor y Nieva, este último ya fuera de nuestra comarca. Esta alfombra de color verde oscuro, está rota de trecho en trecho por jirones de sembradura.
Al pie de los pinos pueblan el suelo el aromático tomillo, el elegante cantueso y algunas retamas, mientras que en sus copas moran las rapaces diurnas y nocturnas y saltan las ardillas. Los más viejos documentos que nos ofrecen referencias ciertas sobre la zona nos dicen que el pinar ya estaba allí cuando llegaron los primeros repobladores medievales. Lo que sí ha hecho el pinariego desde que se asentó por estos pagos ha sido favorecer la propagación del pino, llevándolo a tierras de las que ha ido erradicando al rebollo y a la encina, para obtener "la miera" que resbala de una herida practica en el pino y se recoge en un "pote". El pinar, a pesar de su grandeza, se desarrolla en un medio especialmente duro, en el que la búsqueda de las escasas fuentes queda reflejada en el nombre de sus pueblos; Fuentesauco, Fuente el Olmo, Hontalbilla, Aguilafuente y Fuentepelayo nos hablan de cómo sus fundadores buscaron el agua que mitigara su sed. La masa de pinares está dividida en dos grandes sectores. El primero se extiende por el valle del Cega, desde Remondo y Mata de Cuéllar por el norte, hasta Veganzones por el sur, con una derivación lateral que abarca tierras del curso medio del río Duratón en su margen izquierda, por términos de Navalilla, Fuenterrebollo y Cantalejo. En su espacio central recibe el nombre de Pinar Grande, y a quién se acerca a este rincón castellano esperando encontrar un desierto desprovisto de vegetación le sorprende tropezar con una masa arbórea tan cerrada y extensa. |