Historia del Pueblo

Los orígenes de Aldea Real todavía permanecen en la oscuridad. Su primitivo nombre de Aldea del Rey indica con toda seguridad una fundación real, posiblemente del tiempo de la repoblación del territorio (finales del siglo XI o principios del XII).La primera noticia documentada que hallamos sobre la villa se encuentra en un manuscrito de 1246 en el que se detallan las rentas del obispado de Segovia.Durante el siglo XIII, sin duda, Aldea del Rey fue creciendo demográficamente y prueba de ello es la construcción de la antigua iglesia de la que en la actualidad sólo queda la torre del campanario.

En los siglos XIV y XV la información es también escasa; sabemos que el 15 de marzo de 1335 el cabildo de la catedral de Segovia, con licencia del obispo don Pedro, cambia con Martín Fernández Portocarrero toda la heredad ( unos bienes) "tierras, viñas, molinos, aceñas olivares, pastos, figuerales, montes y huertas" que el obispo don Raimundo les había dejado en Torre de Guadiamar (Sevilla) por la Heredad que el tal Martín Fernández tenía en Palacios de Bernuy y Aldea Real.En 1339 el nombre de la villa aparece de nuevo en un pergamino del archivo de la catedral de Segovia, ya que en ese año Juan Hurtado de Mendoza, mayordomo del rey Enrique III, y su mujer, Doña María de Luna, hicieron donación a las monjas de Santa Clara en Tordesillas unas heredades que ambos poseían en Aldea Real y Escobar de Polendos.

El único documento del siglo XV del que ahora se tiene noticia con relación a Aldea del Rey es una carta firmada por Enrique IV en 1456 por la que este monarca castellano cede al Monasterio del Parral
las Tercias (rentas) de Hortigosa, Pinillos, Aldea del Rey, Mozoncillo y Fuentepelayo. Estas Tercias, todavía a finales del siglo XVI constituían la mayor fuente de ingresos del Monasterio del Parral. Durante las Navidades de 1459 el citado Enrique IV de Castilla tuvo su residencia en la vecina localidad de Escalona del Prado. Es más que probable que no todo el enorme séquito real que acompañaba al Rey se pudiese alojar en el mismo sitio, y por la proximidad, lugares como Aldea del Rey o Aguilafuente sirvieran por unos días de estancia en la Corte Castellana. La misma situación se pudo repetir con las visitas de Isabel la Católica a Aguilafuente en 1483 y la de Fernando el Católico al mismo lugar en 1505.

El siglo XVI trajo cambios importantes en Aldea del Rey. Como consecuencia del importante aumento demográfico (en 1530 se contabilizaron 157 vecinos, lo que situaba a esta localidad entre las doce más pobladas de la tierra de Segovia). La antigua iglesia mediaval fue remozada totalmente dándole el aspecto que en la actualidad tiene. Desgraciadamente el archivo parroquial no ha conservado los libros de fábrica de este tiempo por lo que no se ha podido confirmar documentamente ningún aspecto de este período de construcción.

En el reinado de Felipe II (1556 -1598) se llevó a cabo el primer vecindario en Castilla (1591). Aldea del Rey aparece con un número de 209 vecinos pecheros de un total de 210, el que resta era el cura párroco, que por tratarse de un miembro del Estado eclesiástico estaba libre de pagar impuestos.En los finales del siglo XVI se desató una epidemia de peste por toda Castilla que acabó con el florecimiento que había gozado Segovia desde el siglo XV por la industria de la lana. Aldea del Rey también se vió afectada puesto que el número de víctimas que se cobró la peste debió de ser altísimo como muestran los libros de difuntos correspondientes a ese período que se conservan en el archivo parroquial, aunque es muy difícil dar un número exacto ya que el cura sólo se preocupó de inscribir en él, el nombre de los fallecidos de cuyo nombre se acordaba; tal debió de ser la mortandad.

Los siguientes censos que se realizaron en Castilla durante el siglo XVII no sirven para dar una idea del número de vecinos que pudo tener Aldea del Rey, puesto que la confección de tales censos es muy defectuosa según los especialistas en demografía histórica.

En el caso concreto de esta localidad, el archivo parroquial con sus libros de bautismo y defunciones demuestran que la población se redujo considerablemente, alcanzando los niveles que tenía hacia el año 1530. Solamente a finales del siglo XVII el número de vecinos aumento en esta y otras villas de Castilla como consecuencia de la mejora coyuntural del momento.

A principios del siglo XVIII, parece ser que la población se va recuperando, y el nivel económico también, puesto que en 1716 se manda construir el magnífica retablo Barroco de la iglesia parroquial, el que desconocemos de momento el nombre del artista y su importe total, debido a que tampoco se han conservado los libros de fábrica de ese período.En el archivo histórico nacional, sección de Clero, la documentación sobre Aldea Real en el siglo XVIII es muy abundante, pero todas las tierras y créditos de labradores solicitados a algunos monasterios de Segovia.

La consulta de la copia que debiera existir en el Ayuntamiento del Catastro del Marqués de la Ensenada de 1752 mostraría la riqueza que poseía Aldea del Rey y también el número de vecinos con que contaba. Los censos de Aranda (1768) y Floridablanca(1787) muestran a las calaras el aumento de la población. En el de 1787 vemos que la villa cuenta con 678 habitantes, de los que 321 son hombres y 357 mujeres. Los datos que aporta este recuento han de ser considerados como muy fiables, pues el primer censo de habitantes que debe recibir ese nombre propiamente es el de Floridablanca.

En el siglo XIX, Aldea del Rey sigue su andadura sin grandes transformaciones. Desconocemos en la actualidad las repercusiones o incidencias que pudieran ocasionar la Guerra de la Independencia o las Guerras Carlistas, pero sin duda se debieron dejar notar de una forma u otra.La población siguió creciendo como consecuencia de las mejoras en la alimentación y el fin de las grandes epidemias de siglos anteriores. El diccionario de Pascual Madoz ( 1852) da una cifra de habitantes de 758, de los que sólo 125 ( los más ricos) tenían derecho a voto en las elecciones. La riqueza urbana se sitúa en torno a los 206.506 reales, cifra en nivel medio en relación a los demás pueblos de la provincia.

Al llegar el siglo XX los habitantes de Aldea del Rey se deben situar en torno a los 915, iniciando en la década de los años 20 un descenso del que en la actualidad no se han recuperado. Durante el período 1910-1920 tuvo lugar el cambio de nombre de la localidad, pasándose a llamar desde entonces Aldea Real abandonándose definitivamente el de Aldea del Rey que durante siglos había llevado.

Por: Francisco de Paula Cañas Galvez